jueves, 24 de julio de 2014

Al calor de un lápiz, por Julia Otxoa

La fosa de Julia Otxoa


Al calor de un lápiz, por Julia Otxoa 

La noche del 7 de septiembre de 1936 una turba fascista, con el beneplácito del párroco de Eulate, asesinaba a tres hombres, a tres rojos, cuya única culpa era su ideario de izquierdas, pues los tres eran afiliados de UGT. Las tres víctimas eran mi abuelo Balbino García de Albizu que tenía 58 años y era guarda forestal del Monte Limitaciones en la Sierra de Urbasa en Navarra desde 1915. Dejaba viuda y seis hijos. Los otros dos eran Balbino Bados García, maestro de Peralta, y Gregorio García Larrambebere, carbonero. Tras matarlos al pie de la sima los arrojaron a su oquedad, de 20 metros de profundidad, para ocultar su crimen.
......
......
Durante toda mi vida, desde que a temprana edad supe de esta barbarie, recuerdo que sus hijas, Mercedes García de Albizu, y mi madre Ignacia García de Albizu, han mantenido su memoria viva en mi familia. Hasta esa sima, cerrada con una gruesa capa de cemento por aquellos que temían que pudieran encontrarse las huellas de la matanza, hemos subido fielmente cada año, para depositar flores, con nuestro cariño e íntima promesa de  invulnerable memoria de los hechos. 
......
Es ahora, 77 años después, cuando ha sido posible su exhumación, tras las gestiones realizadas por un primo mío,  Balbino García de Albizu Jiménez, y las de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra. De este modo, y tras las autorizaciones correspondientes, ha sido la Sociedad de Ciencias Aranzadi la que bajo la dirección del médico forense Francisco Etxeberría la ha podido finalmente llevar a cabo, junto con todo su equipo de arqueólogos y antropólogos, formado por más de catorce personas, con carácter altruista y voluntario, dando un inmenso ejemplo ético de colaboración desinteresada en la recuperación de la Memoria histórica. Tienen en su haber la exhumación de cientos de fosas por toda España.
......
......
........ 
La convivencia experimentada con todos ellos ha sido extraordinaria y esperanzadora, también con la presidenta, Olga Alcega, de la Asociación de Familiares de Fusilados, Rosa Irisarri y tantos otros, hemos trabajado junto a ellos codo con codo, bajo una intensa lluvia y viento, embarrados completamente, pero llenos de entusiasmo por estar colaborando en dar visibilidad a nuestros familiares, a esas víctimas con las cuales, como dice el propio forense Paco Etxeberria: “El principio de verdad, reparación y justicia, no se ha cumplido todavía” .
......
Uno de esos días, cuando ascendían por fin los restos, no de cuatro cuerpos como creíamos en un principio, sino de diez personas, en el momento en que Paco abrió ante las cámaras de televisión una cajita con los pocos objetos encontrados entre los esqueletos y puso en mi mano un pequeño lápiz azul, me emocioné profundamente. De algún modo, aquel lápiz significaba la petición de escritura de un relato, la de esos pobres e indefensos esqueletos, algunos de ellos bastante destrozados por mordiscos de los perros, se encontraron los restos de tres canes, que posiblemente alguien arrojó vivos a esa sima y que para sobrevivir se alimentaron de los cadáveres........

........
No quiero extenderme demasiado para no fatigar al lector, tan sólo acabar con una reflexión. ¿Que clase de Estado es aquel que desconoce todavía hoy, setenta y siete años después, la identidad de miles de sus ciudadanos asesinados, ocultos en cunetas, simas y  fosas comunes?  
.......
Muchos esqueletos siguen reclamando todavía que les pongamos un nombre, que escribamos su historia, como la de estos siete innominados  encontrados por sorpresa en el interior de la sima de Urbasa, y que ahora será preciso investigar para encontrar su identidad y entregarlos a sus familiares y darles el digno enterramiento al que como seres humanos todos tenemos derecho.
.......
Al calor de un lápiz han dormido durante muchos años, a veinte metros de profundidad, desparramados sobre la húmeda oscuridad de las piedras, solos, aguardándonos, esperando nuestra palabra, el lenguaje que los nombre y rescate del olvido.
.......
.......
* La primera ilustración es un fotomontaje de Julia Otxoa, la segunda y tercera son el exterior y el interior de la sima, en la cuarta se muestra un cráneo con un orificio de bala y en la quinta el lápiz. Las fotos son de la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

miércoles, 16 de julio de 2014

Callar a los muertos









Lo "reprimido" en el inconsciente de las dos generaciones anteriores, la de los que vivieron el trauma y la de sus hijos (o sea nuestros abuelos y nuestros padres), que resurge en los nietos, no es una información acompañada de emociones congruentes que ayudaría a entender y a procesar, no es un duelo elaborado. ES más bien la acumulación de los síntomas del inconsciente de los padres y de los abuelos. Esto hace que la tercera generación de una situación colectiva sea el grupo más vulnerable.


"Durante la Guerra Civil española, cerca de 200.000 hombres y mujeres fueron asesinados lejos del frente, ejecutados extrajudicialmente o tras procesos poco legales. Murieron a raíz del golpe militar contra la Segunda República de los días 17 y 18 de julio de 1936. Por esa misma razón, al menos 300.000 hombres perdieron la vida en los frentes de batalla. Un número desconocido de hombres, mujeres y niños fueron víctimas de los bombardeos y los éxodos que siguieron a la ocupación del territorio por parte de las fuerzas militares de Franco. En el conjunto de España, tras la victoria definitiva de los rebeldes a finales de marzo de 1939, alrededor de 20.000 Republicanos fueron ejecutados. Muchos más murieron de hambre y enfermedades en las prisiones y los campos de concentración donde se hacinaban en condiciones infrahumanas. Otros sucumbieron a las condiciones esclavistas de los batallones de trabajo. A más de medio millón de refugiados no les quedó más salida que el exilio, y muchos perecieron en los campos de internamiento franceses. Varios miles acabaron en los campos de exterminio nazis. Todo ello constituye lo que a mi juicio puede llamarse el «holocausto español»
 
Paul Preston

domingo, 13 de julio de 2014

Thich Nhat Hanh-La Muerte es una Ilusión




Thich Nhat Hanh, Maestro Zen nacido en Vietnam Central el 11 de Octubre de 1926, monje budista desde hace más de cuatro décadas y activista por la paz, nominado para el Premio Nobel por ese motivo. Refugiado político en Francia desde 1972, por su combate pacífico, empezado durante la guerra de Vietnam

En Vietnam fundó la Escuela de la Juventud para los Servicios Sociales, la Universidad Budista de Vanh Hanh, la editorial Le Boi Press y la Orden del Interser. Enseñó en la Universidad de Columbia y la Sorbona. En 1967 Fue nominado por Martin Luther King para el Premio Nobel de la Paz.

Actualmente vive en Francia, en una comunidad de enseñanza budista llamada Plum Village fundada en 1982, cercana a Burdeos. Viaja constantemente por el mundo dando enseñanzas y conferencias y ayudando a los refugiados. Ha escrito más de 60 libros en inglés, francés y vietnamita. Algunos han sido traducidos al español.

Sus textos y conferencias se centran a menudo en la necesidad de transmitir a la acción cotidiana y social una intención profunda de amor surgido de una atención consciente.

viernes, 11 de julio de 2014

Matar a los muertos.

En el funeral del actor de Monty Python, Graham Chapman, los dolientes se juntaron para escuchar el usual conjunto de discursos sobrios y dolorosos. Cuando le tocó el turno de hablar a John Cleese, comenzó con una apertura solemne y después describió a su amigo perdido como un gorrón entre otros insultos. La risa que siguió fue tan fuerte que fue difícil escuchar el resto del discurso. Cleese había dado voz a la furia latente por la inoportuna partida de Chapman para todos los que lo habían amado. 

Matar a los muertos es una forma de aflojar los lazos con ellos y situarlos en un espacio diferente, simbólico. Tal vez entonces se vuelva posible comenzar a forar nuevos lazos con los vivos.




martes, 8 de julio de 2014

El trabajo del duelo

 
Exquisito dolor se basa en la obra de arte ", Douleur Exquise", creada por la artista francés, Sophie Calle, conocida por su exploración casi detectivesca de las relaciones y la identidad humanas. Es una artista visual reconocida internacionalmente.

Sophie Calle ha dado forma de diario a "Douleur Exquise",  en ella,  día a día, con insistencia vuelve sobre su calamitosa propia historia de amor y nos lo muestra, en un intento de acceder a lo que sucedió en todas sus distintas representaciones. Durante 100 días, los que ha durado su trabajo de duelo, y en los que ha superado el dolor, la artista nos muestra su personal crisis existencial

Frente al modelo vigente de esconder y esconderse de los duelos,  Sophie Calle decide dar la vuelta al tratamiento de estos estados del ser humano y su particular forma de volver a la forma más antigua de la humanidad de la terapia para la pena: la historia y su efecto curativo.

video

Text: Sophie Calle
Music: Thomas Strønen
Directer/Set designer: Jacob F. Schokking
Cast: Ellen Hillingsø
Trailer: Staalfilm

lunes, 7 de julio de 2014

Los secretos, la otra muerte.




"A menudo escuchamos en la práctica en sesión sobre el peso colocado encima de un niñx por una revelación, sobre alguno de los padres, que les han dicho que guarden para sí mismxs: una infidelidad, una inminente separación, un crimen. Tener que guardar el secreto puede hacerlos fieles al padre o madre en cuestión, pero la presión de mantener el secreto puede ser devastadora. Cuando se refieren a cuestiones de enfermedad o de muerte esta presion puede ser igual de aguda".

domingo, 6 de julio de 2014

La culpa por la muerte del otro.




Niños en Hiroshima después de la bomba.


"No hicimos nada malo y aún así nuestros padres murieron" 


Robert Lifton, psiquiatra americano y escritor, conocido principalmente por sus estudios sobre las causas psicológicas y efectos de la guerra y de la violencia política y por su teoría de la reforma del pensamiento. De entre todos destaco los estudios sobre Hiroshima y Vietnam, en los que llegó a la conclusión de que el sentido de la desintegración personal que mucha gente experimenta después de presenciar la muerte y la destrucción a escala masiva en última instancia, podría dar lugar a una nueva capacidad de recuperación emocional, pero que sin el apoyo y el asesoramiento adecuado, la mayoría sobrevivientes permanecerían atrapado en sentimientos de irrealidad y la culpa.

Lifton vió como para los "huérfanos de la bomba atómica" resultaba dificil pensar que la muerte de sus padres no estaba relacionada con su propia malevolencia. Un niño le dijo:  "No hicimos nada malo y aún así nuestros padres murieron". 

La idea de ser de alguna forma responsables por la pérdida de o el daño a nuestros seres queridos influye poderosamente en nuestra vida mental (Melanie Klein).

Niño en Hiroshima.

 Así pues, en el trabajo del duelo, expresión usada por Freud, no solo va a ser importante nuestros pensamientos sobre la persona amada perdida, también lo que hacemos con ellos: cómo los organizamos, los alteramos, los repasamos. En este trabajo nuestros recuerdos y esperanzas han de ser sacados a la luz en todas las posibles formas que han sido registrados.