domingo, 22 de diciembre de 2013

La muerte de mi hermana ha sido como si me dieran un hostión.



Dani Martín ha querido abrir su corazón en un libro escrito por Javier Menéndez Flores en el que se sincera y desvela secretos desconocidos hasta ahora.

La muerte de su hermana Miriam, que se produjo de forma repentina en febreo de 2009, a los 34 años de edad, provocó que el que fuera vocalista de El canto del loco se replantease la vida. Atrás quedó el chico que tantos corazones rompió con su Contigo y surgió un nuevo  hombre, más en paz consigo mismo y en equilibrio con el mundo. Según cuenta el cantante en Soñar no es de locos. Mi pequeño recorrido, el fallecimiento de su hermana fue un “acelerón de madurez”, que le llevó a este nuevo estado de ánimo.

Dani estaba muy unido a Miriam: “Ella fue quien me crió porque mis padres trabajaban. Cuando volvíamos del colegio, era la que me hacia la merienda, y la que estaba conmigo, la que me cuidaba”. Por eso, cuando el 9 de febrero de 2009 recibió la llamaba que anunciaba su muerte, su vida cambió. “La muerte de mi hermana ha sido como si me dieran un hostión”. Prueba del amor que sentía por ella, es la canción Mi lamento de su último disco Pequeño, una melodía con la que el vocalista quiso recordarla de forma especial.

El cantante confiesa además haber tenido que acudir durante un año al psicólogo para asumir esta falta. Y añade que, gracias a este incidente, se dio cuenta de que mucha gente de su alrededor no merecía la pena, pues algunas de las personas con las que trabajaba no comprendieron que redujera el número de conciertos durante ese periodo y, en consecuencia, los beneficios a repartir.

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